sábado, 10 de agosto de 2013

Diario de Rose CAP.-5

¡¿QUÉ ESTA PASANDO ?!
Sentía el peso de Rui tirando de mi. Caímos. De reojo pide ver que Emily y Theo también lo hacían. El duro suelo resonó bajo el italiano.
-¿estáis bien?-preguntó
Yo me levanté de encima de él y le ofrecí la mano.
-au...-se quejó Emily-presente...
-estoy bien-aclaró el francés
-a ver, ¿que hacemos aquí?mejor, ¿dónde estamos?-preguntó Mi amiga con impaciencia
-hemos llegado-dijo Theo, el tenía una herida en la ceja. Lo que me hizo preguntarme cual era mi estado...
-estamos en Egipto -aclaró Rui
-¡¿QUÉ COJONES HACEMOS EN EGIPTO?! YA HABÍAMOS PASADO POR AQUÍ ANTES, CON EL CRUCERO-chillé mientras sentía que las lágrimas se amontonaban. Me sentía perdida.
Él italiano me agarró de la cintura y me ayudó a sentarme. Emily se sentó a mi lado. Entonces vi que habían arañado su mejilla.
-dios...-dije tirando mi cabeza para atrás y colocando mis manos detrás de la nuca. Dolor.
-¿que pasó después?-preguntó Theo
-os seguimos...-explico Emily
~~~
Seguimos a los dos chicos de la noche anterior. Tenía miedo de que no supieran donde iban. Quería volver viva al barco. Entraron en una pequeña casa de la que salió un señor mayor que tenía más piel que cuerpo. Él los invitó a entrar con amabilidad. Nos escondimos debajo de una ventana.
-volveremos en cuanto completemos el libro-dijo la voz de Theo
-oh, contra antes mejor. Deseo verdaderamente que valla bien-explico una voz anciana.
-te daremos una parte-la voz de Rui voló por el aire
-no la quiero-contestó el anciano-yo ya soy mayor ¿para que? Aprovecharlo bien...
-gracias por todo-agradeció el francés
-recordad esto: nunca temáis, ya que sólo el puro de corazón conseguirá tener el poder.
Pasos. Los dos amigos comenzaron a caminar entre calles y nosotras dos les seguimos.
Entraron en una cafetería y Emily y yo tubimos que esperar fuera. Desde la ventana les espiábamos.
Rui abrió el libro y con una pluma antigüa comenzó a escribir.
Media hora más tarde salieron del comercio.
-Deberíamos volver-se escuchó detrás de la esquina.
Después de eso Emily y yo entramos en la cafetería.
-hola, buenos días -saludé intentando ser amable
-hola ¿deseáis algo?-preguntó una camarera que ocultaba su cabello en una pañuelo azul.
-yo quiero una cocacola-pidió Emily
-que sean dos
Enseguida nos trajo las bebidas
-perdona-me disculpe-¿sabias de que hablaban los dos chicos que han estado antes en esta mesa?
-lo siento chicas...-no nos lo quería decir...
-es que verás-mentí-venimos de crucero y hemos hecho una apuesta: quien consiga "el tesoro del Mediterráneo" no tendría que pagar bebida cuando este con los perdedores... Y, nuestros amigos al final nos van a arruinar...
La camarera rió
-esta bien chicas-se lo creyó-dijeron algo de "todo terminaría aquí, en Egipto, todo termina donde empezó"
-gracias-dijo Emily
La camarera se fue, y pocos minutos después, nosotras también.
Subimos al barco. Era la hora de comer. Nunca debí sacar la idea de seguirlos... Nunca debimos hacerlo... Fue una estupidez.
Durante la hora de la comida Emily y yo no parábamos de hablar de lo ocurrido. Necesitábamos ese libro.
-lo voy a conseguir-dije con impaciencia
-¿cómo?-dejé a mi amiga con media palabra en la boca y me dirijí hacia los chicos.
-hola-salude sonriente
-¡Rose!-dijó el de pelo negro
-justamente hablábamos de ti-explicó el francés
-nosotras también hablábamos de vosotros, y de que no os hemos visto esta mañana-les acuse indirectamente
-nosotros tampoco a vosotras, somos tantos...-¡caray! Rui mentía tan bien como yo... No esta mal.
-¿mañana dónde llegamos? a sido extraño ir primero a Egipto... que raro- pregunté
-mañana estaremos en Turquía-contestó Theo
-espero veros en la excursión, podríamos quedar esta tarde ¿en la piscina?
-claro-acepto inseguro Rui
Volví con mi amiga.
Esa tarde me puse un bañador blanco con los bordes en negro y un vestido de gasa transparente.
Deje mi pelo suelto y fuimos hacia la piscina...
Entonces lo vi. Una futura cicatriz trepaba por la frente de Rui
-¡oh Dios mío!-corrí hacia él-¿que a pasado?
-me tropezó-seguía mintiendo...

~~~

En la oscuridad del cuarto mi mano tocó la frente de Rui en busca de la cicatriz.
-¿me vas a contar la verdad de como te la hiciste?-pregunté
-los que están ahí fuera, ellos me lo hicieron-explico
-¿por que?-dijo Emily
-por que quieren el poder-contestó Theo
-¿el poder?-repitió mi amiga
-el poder del libro-suspiró el italiano

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