La luna brillaba, y su reflejo caía sobre los oscuros ojos de Rui. Él se alborotó el pelo, me miró y suspiró. Yo sólo le miraba.
-fue hace dos años. A mi hermana, Julia, le acababan de diagnosticar una extraña enfermedad que le provocaba... Bueno, provoca que su mente, su memoria y sus sentimientos se borren por momentos... Pueden ser unos minutos o días... Mi madre dijo "oh, yo no quiero tener una hija enferma"... A ella se le borró el mínimo rastro de felicidad del rostro, sus ojos acartonados se inundaron de lágrimas... Grité, le dije a mi madre verdaderas barbaridades. Entonces ella me chillo que lo que estaba haciendo con mi vida era una estupidez, que no la valoraba, que era sólo otro niño mimado más, que ya no me reconocía y que no quería saber nada más de mi...
Suspiré, abrazaba a aquel chico poniendo cada punto de atención en su voz.
-ella y yo nunca nos llevemos bien... Siempre estaba en el otro extremo... Era siempre lo que ella quería, no había elección. Cuando llegue a mis 16 todo se descontroló por que estaba muy cansado y dos años después dieron la noticia de la enfermedad... Fue por una bomba... Oh, lo siento tanto... No se que hace aquí, yo sólo le dije que si ella no hacía nada lo haría yo... No sabía nada...
-no pasa nada-le dije en voz baja después de unos segundos
Podríamos haber estado una eternidad así que a mi me hubiera seguido pareciendo poco tiempo...
-¿tienes 20 años?-pregunte
-si, ¿te asusta?
-debería haberte dejado morir ahí dentro, ahora esto sería más fácil-bromee alborotandole el pelo, el sonrió cansado
-rose...
-¿si?-contesté
-nada...
A la mañana siguiente desperté encima de mi cama. Aún iba vestida pero mis zapatillas no estaban en mis pies. Una rosa azul adornaba mi mesita con una nota.
"Buenos días ángel, te esperamos en el salón ;)."
Me peine rápidamente y me cogí una coleta. Me puse unos shorts limpios y una camiseta negra de tirantes con un collar en forma de media luna creciente. Me calcé unas zapatillas y salí disparada por el pasillo.
Saqué un zumo de melocotón de la máquina y me reuní con mis amigos en una mesa.
-buenos días-dije con la mejor sonrisa que me salía natural
-hola-saludaron theo y Emily devolviéndome la sonrisa
-buenos días ángel- Rui me beso delicadamente. Yo me ruboricé bajo las miradas de un francés y mi amiga de la infancia.
-y... ¿Dónde estamos?-me senté dejándome caer sobre un sillón
-¡en la ciudad de Rui!-exclamó theo
-¿dónde?
-Montecarlo-contestó el italiano
-oh...-me sorprendí-¿pero tu no eres italiano?
-de nacimiento... Luego daremos un paseo-él jugo un momento con la punta de mi coleta y sonreímos
-HOLA, TIERRA LLAMANDO A ROSE Y RUI-protestó Emily-tenemos noticias ¿recuerdas?
-¿que ocurre?
-anoche alguien dejó esto en vuestro camarote-me informó Theo extendiéndome un papel
-¿que es esto?-abrí los ojos y acerqué la mano para tocar es áspero papel
-tienta oculta
Acerqué la nariz al papel.
-limon- no era una pregunta-¿que pone?
-hummm...-Emily daba largas
-¡Emily!
-¡vale, vale!
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