Las letras, las palabras, las frases... comenzaban a brotar en el papel. El brillo era tal que cegaba al instante. Theo y yo cada vez estabamos mas impacientes. Apenas fueron unos segundos lo que tardaron en surgir las palabras pero se hicieron eternos. Me daba miedo tocar el papel no queria que se esfumaran de nuevo y tuvieramos que volver a esperar.
-Sera mejor que tomemos nota- le dije a Theo casi susurrando
- Es cierto- dijo mirandome a mi y al papel alternativamente
- He sido precabida, he traido papel y boli- dije mientras los buscaba en mi bolsa
-Eres genial- dijo riendo
-No lo creo- comente ironicamente riendo.
Ya habian terminado, por fin leeriamos el mensaje ¿ seria un acertijo o una simple invitacion?
Comence a leer en voz alta, pero procurando que solo nos enteramos Theo y yo. Tenia el presentimiento de que alguien nos estaba observando desde que me sente al lado del francés, quizas fuera la mujer que dejo la carta que se queria asegurar de que la leyeramos.
Guardo secretos e historias que os podrian interesar. Si quereis averiguarlos acercaros a la llegada al puerto de Mónaco, al amanecer concretamente, cuando comiencen a brotar lo primeros rayos del Sol os espero en el embarcadero ; buscad un yate llamado "Liberty". Creo que os puedo ayudar.
Hasta pronto
No sabia que decir.
- Esta con nosotros...- dijo Theo más aliviado.
- Eso espero...- musite
Me desperte en mi camarote, estaba completamente despeinada, veia borroso y mis sentidos todavia no estaban alerta. Mire a mi alrededor Rose estaba conmigo (eso me tranquilizaba en cierto modo). Intentando no hacer mucho ruido me destape y toque el frio suelo con las puntos de mis dedos ¡ estaba congelado! y todavia tenia que llegar al baño. Sali corriendo de puntillas hasta la puerta del baño ( esa mañana estaba animada) hasta que mi alegria se desvanecio por la punta de mi dedo meñique, me di un golpe terrible contra la puerta que habia dejado entreabierta, solte un leve quejido y me asome a ver si Rose se habia despertado. Ya habia terminado de arreglame y Rose seguia durmiendo, no la desperte y baje a desayunar. Prepare mi bolso en el que no faltaba la carta.
En cuanto sali de la puerta no podia parar de pensar en que mañana nos encontrariamos con una persona que nos podria servir de gran ayuda.
Atravese el amplio vestíbulo, del centro colgaba una lámpara de araña que daba un toque muy sútil a toda la estancia y la hacia parecer acogedora. Tuve que ir esquivando a la gente, ese dia habia mucha, y cuando digo mucha es mucha. Cuando me disponia a entrar en el comedor vi por el rabillo del ojo a la señora Liesa, ese dia estaba mas nerviosa que nunca ( y eso ya es mucho decir), sujetaba una taza en sus manos, pero no se si bebio demasiado, pues derramaba todo el rato el contenido.
- Hola - salude a Rose con una amplia sonrisa.
Me habia encontrado con Theo y Rui y me invitaron a sentarme con ellos, acepte por supuesto, teniamos que hablar de cosas muy importantes. Rui beso a Rose, eso confirmaba las sospechas de Theo y mias.
- Emily, cuentales lo de la carta- me susurro Theo dandome un toquecito en el brazo
- Emm, tengo algo importante que deciros...- no sabia como empezar
- Si...- me dijo Rose mientras me miraba con sus enormes ojos
- Ayer, por la noche...- comence- alguien creo que era una mujer, dejo esto en mi camarote- le dije mientras le daba la carta.
Rose la toco con suavidad y la abrio
- Pero si no hay nada escrito¡- exclamo
- Si lo hay pero no lo podeis ver- dijo Theo riendo
-Solo se puede ver a la luz de la Luna- murmure dandole un toque de misterio- ¡Pero sabemos lo que pone!, ademas lo tengo apuntado en un papel ¡Mirad!- exclame mientras sacaba el papel para que lo leyeran.
- Es extraño, misterio y aterrador en cierto modo- dijo el Italiano
No escuche mucho mas lo que decian mis amigos, estaba muy ocupada observando la actitud de Liesa que acababa de entrar por la puerta...
Atravese el amplio vestíbulo, del centro colgaba una lámpara de araña que daba un toque muy sútil a toda la estancia y la hacia parecer acogedora. Tuve que ir esquivando a la gente, ese dia habia mucha, y cuando digo mucha es mucha. Cuando me disponia a entrar en el comedor vi por el rabillo del ojo a la señora Liesa, ese dia estaba mas nerviosa que nunca ( y eso ya es mucho decir), sujetaba una taza en sus manos, pero no se si bebio demasiado, pues derramaba todo el rato el contenido.
- Hola - salude a Rose con una amplia sonrisa.
Me habia encontrado con Theo y Rui y me invitaron a sentarme con ellos, acepte por supuesto, teniamos que hablar de cosas muy importantes. Rui beso a Rose, eso confirmaba las sospechas de Theo y mias.
- Emily, cuentales lo de la carta- me susurro Theo dandome un toquecito en el brazo
- Emm, tengo algo importante que deciros...- no sabia como empezar
- Si...- me dijo Rose mientras me miraba con sus enormes ojos
- Ayer, por la noche...- comence- alguien creo que era una mujer, dejo esto en mi camarote- le dije mientras le daba la carta.
Rose la toco con suavidad y la abrio
- Pero si no hay nada escrito¡- exclamo
- Si lo hay pero no lo podeis ver- dijo Theo riendo
-Solo se puede ver a la luz de la Luna- murmure dandole un toque de misterio- ¡Pero sabemos lo que pone!, ademas lo tengo apuntado en un papel ¡Mirad!- exclame mientras sacaba el papel para que lo leyeran.
- Es extraño, misterio y aterrador en cierto modo- dijo el Italiano
No escuche mucho mas lo que decian mis amigos, estaba muy ocupada observando la actitud de Liesa que acababa de entrar por la puerta...