Esto se empezaba a parecer al pilla pilla... Los malos iban detrás de nosotros y ahora somos nosotros quienes tenemos que buscar a alguien... ¡Y NI SIQUIERA SABEMOS A QUIEN!
-mañana llegaremos y averiguaremos tod... ¿Emily? Eooo- Theo comenzó a chasquear sus dedos
-ah, si ¡me parece bien!-contesto esta provocando una carcajada
-emmmm... Chicos-dije yo como una niña pequeña agachando la cabeza-¿eso significa que hay que madrugar?
Rui me alborotó el pelo
-¡oye! Es sólo que no se me da bien madrugar...
-no te preocupes que si no te despiertas iré yo a despertarte-contestó sacando la lengua
Vale, no sólo mis mejillas ardían... Quería reírme nerviosa y hacer una tontería...
Me controle bajo un "uuuuuuh" de theo.
-voy al baño, nos vemos luego-me levanté con la poca dignidad que me quedaba mi fui al servicio.
Ahí me empece a reír como una loca. "Vale, tranquilízate Rose". No podía...
La puerta sonó y yo pare de reírme por que el dolor ya había llegado a mi tripa.
-¿rose?-el italiano me había seguido
-¿algún día dejarás de seguirme cuando valla al baño?
-algún día, déjame entrar
-no-conteste riéndome
-¿porque?-preguntó como un niño pequeño
-¿que pone en la puerta?
-señoras-dijo algo confuso mientras yo me reía sentada en me lavabo
-guay, has pillado la idea-derrepente me acorde de que no había puesto el pestillo. Me acorde cuando ya estaba medio abierta.
Entonces me tape los ojos
-a ver Rose, esto no tiene gracia si no me haces tirar la puerta abajo o llamar a los bomberos
Le saque la lengua
-vale, estas dentro ¿ahora que?
-esto
Me cogió y salió corriendo. Yo patalee y grite pero era inútil.
-¡RUI SUELTAME!
-NUNCAAAAA-y comenzó a correr aún más, ya habíamos salido del barco hace unos minutos.
Yo reía y al final me soltó.
-ERES UN...-él me besó
Me di cuenta de que estábamos en un parque. En el más bonito que había visto jamás.
-¿te gusta?
-bonito lugar para besar-dije yo embobada por la hermosura del lugar
-bonito lugar para besarte-corrigió
Esta vez fui yo quien le besé. No se cuanto tiempo estuvimos así pero la señora que estaba en el banco había desaparecido y en su lugar había una niña con su madre jugando.
Cogí aire. Había olvidado respirar. Rui rió y yo le di un pequeño puñetazo en el hombro.
-¡COLUMPIOS!-salí como una bala-¡¡ME PIDO EL ALTO!!
Rui se rió de mi. La niña se rió de mi. Su madre se rió de mi. Y estoy segura que si la señora hubiera seguido ahí también se reiría de mi.
Pues, no llegaba al columpio alto...
-no te rías!!
-¡enana!-me saco la lengua y me cogió de la mano
-oye!
Él se sentó en el columpio y me cogió para que me sentara con él. Pase mis piernas por su cintura y las deje caer. Era una posición un poco... Extraña. Pero impedía que el columpio se desequilibrase
-vale, momento de preguntas-dije yo
-okey
-¿que es?-dije señalando el diminuto tatuaje que tenía en la clavícula.
-un ancla, simboliza la fuerza
-tu eres mi ancla
EL VIAJE DE NUESTRAS VIDAS
sábado, 23 de noviembre de 2013
viernes, 23 de agosto de 2013
DIARIO DE EMILY_ CAPITULO 16
Las letras, las palabras, las frases... comenzaban a brotar en el papel. El brillo era tal que cegaba al instante. Theo y yo cada vez estabamos mas impacientes. Apenas fueron unos segundos lo que tardaron en surgir las palabras pero se hicieron eternos. Me daba miedo tocar el papel no queria que se esfumaran de nuevo y tuvieramos que volver a esperar.
-Sera mejor que tomemos nota- le dije a Theo casi susurrando
- Es cierto- dijo mirandome a mi y al papel alternativamente
- He sido precabida, he traido papel y boli- dije mientras los buscaba en mi bolsa
-Eres genial- dijo riendo
-No lo creo- comente ironicamente riendo.
Ya habian terminado, por fin leeriamos el mensaje ¿ seria un acertijo o una simple invitacion?
Comence a leer en voz alta, pero procurando que solo nos enteramos Theo y yo. Tenia el presentimiento de que alguien nos estaba observando desde que me sente al lado del francés, quizas fuera la mujer que dejo la carta que se queria asegurar de que la leyeramos.
Guardo secretos e historias que os podrian interesar. Si quereis averiguarlos acercaros a la llegada al puerto de Mónaco, al amanecer concretamente, cuando comiencen a brotar lo primeros rayos del Sol os espero en el embarcadero ; buscad un yate llamado "Liberty". Creo que os puedo ayudar.
Hasta pronto
No sabia que decir.
- Esta con nosotros...- dijo Theo más aliviado.
- Eso espero...- musite
Me desperte en mi camarote, estaba completamente despeinada, veia borroso y mis sentidos todavia no estaban alerta. Mire a mi alrededor Rose estaba conmigo (eso me tranquilizaba en cierto modo). Intentando no hacer mucho ruido me destape y toque el frio suelo con las puntos de mis dedos ¡ estaba congelado! y todavia tenia que llegar al baño. Sali corriendo de puntillas hasta la puerta del baño ( esa mañana estaba animada) hasta que mi alegria se desvanecio por la punta de mi dedo meñique, me di un golpe terrible contra la puerta que habia dejado entreabierta, solte un leve quejido y me asome a ver si Rose se habia despertado. Ya habia terminado de arreglame y Rose seguia durmiendo, no la desperte y baje a desayunar. Prepare mi bolso en el que no faltaba la carta.
En cuanto sali de la puerta no podia parar de pensar en que mañana nos encontrariamos con una persona que nos podria servir de gran ayuda.
Atravese el amplio vestíbulo, del centro colgaba una lámpara de araña que daba un toque muy sútil a toda la estancia y la hacia parecer acogedora. Tuve que ir esquivando a la gente, ese dia habia mucha, y cuando digo mucha es mucha. Cuando me disponia a entrar en el comedor vi por el rabillo del ojo a la señora Liesa, ese dia estaba mas nerviosa que nunca ( y eso ya es mucho decir), sujetaba una taza en sus manos, pero no se si bebio demasiado, pues derramaba todo el rato el contenido.
- Hola - salude a Rose con una amplia sonrisa.
Me habia encontrado con Theo y Rui y me invitaron a sentarme con ellos, acepte por supuesto, teniamos que hablar de cosas muy importantes. Rui beso a Rose, eso confirmaba las sospechas de Theo y mias.
- Emily, cuentales lo de la carta- me susurro Theo dandome un toquecito en el brazo
- Emm, tengo algo importante que deciros...- no sabia como empezar
- Si...- me dijo Rose mientras me miraba con sus enormes ojos
- Ayer, por la noche...- comence- alguien creo que era una mujer, dejo esto en mi camarote- le dije mientras le daba la carta.
Rose la toco con suavidad y la abrio
- Pero si no hay nada escrito¡- exclamo
- Si lo hay pero no lo podeis ver- dijo Theo riendo
-Solo se puede ver a la luz de la Luna- murmure dandole un toque de misterio- ¡Pero sabemos lo que pone!, ademas lo tengo apuntado en un papel ¡Mirad!- exclame mientras sacaba el papel para que lo leyeran.
- Es extraño, misterio y aterrador en cierto modo- dijo el Italiano
No escuche mucho mas lo que decian mis amigos, estaba muy ocupada observando la actitud de Liesa que acababa de entrar por la puerta...
Atravese el amplio vestíbulo, del centro colgaba una lámpara de araña que daba un toque muy sútil a toda la estancia y la hacia parecer acogedora. Tuve que ir esquivando a la gente, ese dia habia mucha, y cuando digo mucha es mucha. Cuando me disponia a entrar en el comedor vi por el rabillo del ojo a la señora Liesa, ese dia estaba mas nerviosa que nunca ( y eso ya es mucho decir), sujetaba una taza en sus manos, pero no se si bebio demasiado, pues derramaba todo el rato el contenido.
- Hola - salude a Rose con una amplia sonrisa.
Me habia encontrado con Theo y Rui y me invitaron a sentarme con ellos, acepte por supuesto, teniamos que hablar de cosas muy importantes. Rui beso a Rose, eso confirmaba las sospechas de Theo y mias.
- Emily, cuentales lo de la carta- me susurro Theo dandome un toquecito en el brazo
- Emm, tengo algo importante que deciros...- no sabia como empezar
- Si...- me dijo Rose mientras me miraba con sus enormes ojos
- Ayer, por la noche...- comence- alguien creo que era una mujer, dejo esto en mi camarote- le dije mientras le daba la carta.
Rose la toco con suavidad y la abrio
- Pero si no hay nada escrito¡- exclamo
- Si lo hay pero no lo podeis ver- dijo Theo riendo
-Solo se puede ver a la luz de la Luna- murmure dandole un toque de misterio- ¡Pero sabemos lo que pone!, ademas lo tengo apuntado en un papel ¡Mirad!- exclame mientras sacaba el papel para que lo leyeran.
- Es extraño, misterio y aterrador en cierto modo- dijo el Italiano
No escuche mucho mas lo que decian mis amigos, estaba muy ocupada observando la actitud de Liesa que acababa de entrar por la puerta...
martes, 20 de agosto de 2013
Diario de rose CAP 15
La luna brillaba, y su reflejo caía sobre los oscuros ojos de Rui. Él se alborotó el pelo, me miró y suspiró. Yo sólo le miraba.
-fue hace dos años. A mi hermana, Julia, le acababan de diagnosticar una extraña enfermedad que le provocaba... Bueno, provoca que su mente, su memoria y sus sentimientos se borren por momentos... Pueden ser unos minutos o días... Mi madre dijo "oh, yo no quiero tener una hija enferma"... A ella se le borró el mínimo rastro de felicidad del rostro, sus ojos acartonados se inundaron de lágrimas... Grité, le dije a mi madre verdaderas barbaridades. Entonces ella me chillo que lo que estaba haciendo con mi vida era una estupidez, que no la valoraba, que era sólo otro niño mimado más, que ya no me reconocía y que no quería saber nada más de mi...
Suspiré, abrazaba a aquel chico poniendo cada punto de atención en su voz.
-ella y yo nunca nos llevemos bien... Siempre estaba en el otro extremo... Era siempre lo que ella quería, no había elección. Cuando llegue a mis 16 todo se descontroló por que estaba muy cansado y dos años después dieron la noticia de la enfermedad... Fue por una bomba... Oh, lo siento tanto... No se que hace aquí, yo sólo le dije que si ella no hacía nada lo haría yo... No sabía nada...
-no pasa nada-le dije en voz baja después de unos segundos
Podríamos haber estado una eternidad así que a mi me hubiera seguido pareciendo poco tiempo...
-¿tienes 20 años?-pregunte
-si, ¿te asusta?
-debería haberte dejado morir ahí dentro, ahora esto sería más fácil-bromee alborotandole el pelo, el sonrió cansado
-rose...
-¿si?-contesté
-nada...
A la mañana siguiente desperté encima de mi cama. Aún iba vestida pero mis zapatillas no estaban en mis pies. Una rosa azul adornaba mi mesita con una nota.
"Buenos días ángel, te esperamos en el salón ;)."
Me peine rápidamente y me cogí una coleta. Me puse unos shorts limpios y una camiseta negra de tirantes con un collar en forma de media luna creciente. Me calcé unas zapatillas y salí disparada por el pasillo.
Saqué un zumo de melocotón de la máquina y me reuní con mis amigos en una mesa.
-buenos días-dije con la mejor sonrisa que me salía natural
-hola-saludaron theo y Emily devolviéndome la sonrisa
-buenos días ángel- Rui me beso delicadamente. Yo me ruboricé bajo las miradas de un francés y mi amiga de la infancia.
-y... ¿Dónde estamos?-me senté dejándome caer sobre un sillón
-¡en la ciudad de Rui!-exclamó theo
-¿dónde?
-Montecarlo-contestó el italiano
-oh...-me sorprendí-¿pero tu no eres italiano?
-de nacimiento... Luego daremos un paseo-él jugo un momento con la punta de mi coleta y sonreímos
-HOLA, TIERRA LLAMANDO A ROSE Y RUI-protestó Emily-tenemos noticias ¿recuerdas?
-¿que ocurre?
-anoche alguien dejó esto en vuestro camarote-me informó Theo extendiéndome un papel
-¿que es esto?-abrí los ojos y acerqué la mano para tocar es áspero papel
-tienta oculta
Acerqué la nariz al papel.
-limon- no era una pregunta-¿que pone?
-hummm...-Emily daba largas
-¡Emily!
-¡vale, vale!
-fue hace dos años. A mi hermana, Julia, le acababan de diagnosticar una extraña enfermedad que le provocaba... Bueno, provoca que su mente, su memoria y sus sentimientos se borren por momentos... Pueden ser unos minutos o días... Mi madre dijo "oh, yo no quiero tener una hija enferma"... A ella se le borró el mínimo rastro de felicidad del rostro, sus ojos acartonados se inundaron de lágrimas... Grité, le dije a mi madre verdaderas barbaridades. Entonces ella me chillo que lo que estaba haciendo con mi vida era una estupidez, que no la valoraba, que era sólo otro niño mimado más, que ya no me reconocía y que no quería saber nada más de mi...
Suspiré, abrazaba a aquel chico poniendo cada punto de atención en su voz.
-ella y yo nunca nos llevemos bien... Siempre estaba en el otro extremo... Era siempre lo que ella quería, no había elección. Cuando llegue a mis 16 todo se descontroló por que estaba muy cansado y dos años después dieron la noticia de la enfermedad... Fue por una bomba... Oh, lo siento tanto... No se que hace aquí, yo sólo le dije que si ella no hacía nada lo haría yo... No sabía nada...
-no pasa nada-le dije en voz baja después de unos segundos
Podríamos haber estado una eternidad así que a mi me hubiera seguido pareciendo poco tiempo...
-¿tienes 20 años?-pregunte
-si, ¿te asusta?
-debería haberte dejado morir ahí dentro, ahora esto sería más fácil-bromee alborotandole el pelo, el sonrió cansado
-rose...
-¿si?-contesté
-nada...
A la mañana siguiente desperté encima de mi cama. Aún iba vestida pero mis zapatillas no estaban en mis pies. Una rosa azul adornaba mi mesita con una nota.
"Buenos días ángel, te esperamos en el salón ;)."
Me peine rápidamente y me cogí una coleta. Me puse unos shorts limpios y una camiseta negra de tirantes con un collar en forma de media luna creciente. Me calcé unas zapatillas y salí disparada por el pasillo.
Saqué un zumo de melocotón de la máquina y me reuní con mis amigos en una mesa.
-buenos días-dije con la mejor sonrisa que me salía natural
-hola-saludaron theo y Emily devolviéndome la sonrisa
-buenos días ángel- Rui me beso delicadamente. Yo me ruboricé bajo las miradas de un francés y mi amiga de la infancia.
-y... ¿Dónde estamos?-me senté dejándome caer sobre un sillón
-¡en la ciudad de Rui!-exclamó theo
-¿dónde?
-Montecarlo-contestó el italiano
-oh...-me sorprendí-¿pero tu no eres italiano?
-de nacimiento... Luego daremos un paseo-él jugo un momento con la punta de mi coleta y sonreímos
-HOLA, TIERRA LLAMANDO A ROSE Y RUI-protestó Emily-tenemos noticias ¿recuerdas?
-¿que ocurre?
-anoche alguien dejó esto en vuestro camarote-me informó Theo extendiéndome un papel
-¿que es esto?-abrí los ojos y acerqué la mano para tocar es áspero papel
-tienta oculta
Acerqué la nariz al papel.
-limon- no era una pregunta-¿que pone?
-hummm...-Emily daba largas
-¡Emily!
-¡vale, vale!
domingo, 18 de agosto de 2013
DIARIO DE EMILY_ CAPITULO 14
Llamaron fuertemente a la puerta de mi camarote... De repente aparecio Rose muy sobresaltada.
-Rose , ¿ que ha pasado?- le pregunte, yo conocia a mi amiga, tenia algo importante que decirme, lo notaba en su cara nerviosa.
- Es mejor que me vaya, tendreis que hablar de cosas de chicas- susurro Theo mientras dejaba la habitacion, o eso intento por que se choco con la cama de Rose y tubo que salir cojeando.
- Y bien, ¿que ha pasado?- le pregunte impaciente, estaba empezando a asustarme.
- He besado a Rui...- me dijo entre risitas.
Yo no pude evitar reirme, estaba tan contenta por ella. Me avalance sobre ella y le dije entre risas que se fuera a disfrutar con Rui que ya se lo merecia. Rose me hizo caso y se puso monisima.
~~~~
Esaba muy aburrida Rose se habia ido, Theo tambien y ya no podia hablar con nadie. Me recogi el pelo en un moño, saque uno de los muchos libros que habia traido para leer de mi maleta y me tire de golpe en mi cama (siempre lo habia querido hacer). Cuando apenas iba por las 12 primeras páginas, hoy unos pasos por el pasillo ( creo que eran de mujer, pero no estoy muy segura), ya era bastante tarde. Ya que me habian distraido ese ruido decidi ir al baño, cuando sali me resbale con un papel que habia en el suelo justo debajo de la puerta. Lo cogi, su textura era tan suave como la seda y tenia un aroma un tanto peculiar ( si olí el papel, lo desplegue y no habia nada escrito. Lo volvi a doblar con mucho cuidado.
Estuve un largo rato pensando que podia hacer con el, muchas preguntas azotaban mi mente, ¿ Quien era la mujer que habia dejado el papel? ¿ Por que lo habia dejado en mi camarote? ¿ Tenia algo que ver con el libro y los viajes? ¿ Como podia ver si habia algo escrito?. Me vesti muy rápido, me puse mi camiseta marron clarito de tirantes, unos vaqueros cortos y mis vans. Llevaba la carta todo el rato conmigo. Hacia mucha calor en la habitacion, asi que decidi abrir la ventana para que entrara la brisa marina. Ya habia apagado las luces cuando un rayo de luz procedente de la Luna se colo por el ojo de buy e ilumino toda la habitación. No le di la mayor importancia salvo cuando vi como comenzaban a aparecer letras como grabadas a fuego en el papel, solo ocurrio durante unos segundos despues no volvio a brillar. Meti la carta en mi bolso, y sali corriendo en busca de Theo ( fui a buscar a Theo, no queria molestar a Rose y Rui). Por suerte lo encontre, estaba sentado en una butaca junto a la fabulosa piscina que se encontraba en la cubierta.
- ¡Tengo algo muy importante que decirte!- le dije casi sin respiracion y muy muy muy roja
- ¿ Que ocurre? No me asustes por favor- me dijo muy asustado
- Mira, alguien alguien lo a dejado en mi camarote, hoy unos pasos de mujer y hay estaba, ahora no ves nada escrito pero yo he visto como brillaban unas letras durante unos segundos y despues ¡pum! y desaparecen ¡ No entiendo nada!- le explique sin hacer ninguna pausa, lo que me dejo aun mas sin respiracion.
- Es realmente extraño, lo primero es saber si la persona que lo a dejado esta de nuestra parte. Para eso hay que ver que esta escrito.
- Creo que se como hacerlo- le dije mientras miraba a la inmensa Luna llena que habia sobre nuestras cabezas. Cogi la carta de sus manos y la coloque en el suelo donde se reflejaban unos pocos rayos lunares.
- Mira...- susurre
Las letras comenzaron a aparecer, eran tonos azules y plateados los que mas brillaban...
-Rose , ¿ que ha pasado?- le pregunte, yo conocia a mi amiga, tenia algo importante que decirme, lo notaba en su cara nerviosa.
- Es mejor que me vaya, tendreis que hablar de cosas de chicas- susurro Theo mientras dejaba la habitacion, o eso intento por que se choco con la cama de Rose y tubo que salir cojeando.
- Y bien, ¿que ha pasado?- le pregunte impaciente, estaba empezando a asustarme.
- He besado a Rui...- me dijo entre risitas.
Yo no pude evitar reirme, estaba tan contenta por ella. Me avalance sobre ella y le dije entre risas que se fuera a disfrutar con Rui que ya se lo merecia. Rose me hizo caso y se puso monisima.
~~~~
Esaba muy aburrida Rose se habia ido, Theo tambien y ya no podia hablar con nadie. Me recogi el pelo en un moño, saque uno de los muchos libros que habia traido para leer de mi maleta y me tire de golpe en mi cama (siempre lo habia querido hacer). Cuando apenas iba por las 12 primeras páginas, hoy unos pasos por el pasillo ( creo que eran de mujer, pero no estoy muy segura), ya era bastante tarde. Ya que me habian distraido ese ruido decidi ir al baño, cuando sali me resbale con un papel que habia en el suelo justo debajo de la puerta. Lo cogi, su textura era tan suave como la seda y tenia un aroma un tanto peculiar ( si olí el papel, lo desplegue y no habia nada escrito. Lo volvi a doblar con mucho cuidado.
Estuve un largo rato pensando que podia hacer con el, muchas preguntas azotaban mi mente, ¿ Quien era la mujer que habia dejado el papel? ¿ Por que lo habia dejado en mi camarote? ¿ Tenia algo que ver con el libro y los viajes? ¿ Como podia ver si habia algo escrito?. Me vesti muy rápido, me puse mi camiseta marron clarito de tirantes, unos vaqueros cortos y mis vans. Llevaba la carta todo el rato conmigo. Hacia mucha calor en la habitacion, asi que decidi abrir la ventana para que entrara la brisa marina. Ya habia apagado las luces cuando un rayo de luz procedente de la Luna se colo por el ojo de buy e ilumino toda la habitación. No le di la mayor importancia salvo cuando vi como comenzaban a aparecer letras como grabadas a fuego en el papel, solo ocurrio durante unos segundos despues no volvio a brillar. Meti la carta en mi bolso, y sali corriendo en busca de Theo ( fui a buscar a Theo, no queria molestar a Rose y Rui). Por suerte lo encontre, estaba sentado en una butaca junto a la fabulosa piscina que se encontraba en la cubierta.
- ¡Tengo algo muy importante que decirte!- le dije casi sin respiracion y muy muy muy roja
- ¿ Que ocurre? No me asustes por favor- me dijo muy asustado
- Mira, alguien alguien lo a dejado en mi camarote, hoy unos pasos de mujer y hay estaba, ahora no ves nada escrito pero yo he visto como brillaban unas letras durante unos segundos y despues ¡pum! y desaparecen ¡ No entiendo nada!- le explique sin hacer ninguna pausa, lo que me dejo aun mas sin respiracion.
- Es realmente extraño, lo primero es saber si la persona que lo a dejado esta de nuestra parte. Para eso hay que ver que esta escrito.
- Creo que se como hacerlo- le dije mientras miraba a la inmensa Luna llena que habia sobre nuestras cabezas. Cogi la carta de sus manos y la coloque en el suelo donde se reflejaban unos pocos rayos lunares.
- Mira...- susurre
Las letras comenzaron a aparecer, eran tonos azules y plateados los que mas brillaban...
viernes, 16 de agosto de 2013
Diario de Rose CAP.- 13
Caminé despacio por los pasillos del barco, ahora parado en medio del mar. Sin rumbo. Con las zapatillas en la mano. Mis pies descalzos eran mordisqueados por el frío del suelo. Mis pantalones, desgastados ya, apenas se veían bajo la recia sudadera que me había prestado Rui.
Toqué a la puerta del camarote y entré. Delante mío estaban Emily y Theo mirándome con cara de sorprendidos.
-¡hola!-exclamó la chica sonriendo
-hablando de la reina de Roma por la puerta asoma-dijo el francés con poca voz
-¿halabais de mi?-pregunté (poco sorprendida) acomodando me sobre mi cama y aspirando el olor de las mangas de la sudadera. Olía a... Bueno, a Rui.
-hablábamos de lo que pasó ayer... Rui y tu abristeis ese extraño baúl-comentó theo
-ah si-no prestaba mucha atención a la conversación para ser sincera-fue una suerte ¿verdad?
-bueno chicas os dejo-creo que él pensaba que con Emily me abriría. No estaba nada esquivocado.
-¿y bien?-ella inclino la cabeza de lado a lado esperando una respuesta.
Me tumbré en la cama y oculte mi cara entre las mangas de la sudadera.
-¡he besado a Rui!-dije en un ataque de vergüenza-risa-histeria...
-¡¿QUÉ?!-Emily se tiró sobre mi y me apartó las manos dejando ver mi rostro totalmente rojo y se unió a mis risas-¿que ha pasado? ¿CÓMO?
Yo me mordí el labio y dudé un segundo. Luego le conté todo lo que había pasado hace una hora.
-¿y que haces aquí?-me preguntó más animada que nunca
-¿cómo?
-que vallas ahora mismo a verle- rió ella mirándome cariñosamente.
Rápidamente me duché (necesitaba un ducha), me cepillé los dientes y me maquillé vagamente. Era de noche, pero no me importó. Me puse una camiseta negra bombacha y unos pantalones cortos vaqueros. Un par de manoletinas oscuras ocuparon mis candos pies y mi pelo fue cogido hacia atrás con unas horquillas.
-gracias-le dije con entusiasmo a Emily mientras le abrazaba
-¡DIVIÉRTETE!-gritó cuando cerraba la puerta.
Comencé a andar deprisa. Las mariposas ocupaban mi estómago y mi mente haciendo que mi sonrisa pareciera extremadamente estúpida.
Al cruzar la esquina tropecé con alguien y el duro suelo me hizo volver a la realidad.
-au...-me quejé en un susurro
-yo lo empiezo a encontrar divertido-rió Rui al otro lado del suelo. Instintivamente mi corazón comenzó a palpitar de una manera casi frenética.
-oh, lo siento -no sabía que hacer
-no pasa nada rose...-susurro poniéndose de pie con una sonrisa
-de verdad, ¿estas bien? ¿No te has hecho daño? ¿Seguro? Oh, lo siento tantísimo- "deja de hablar" pensaba al darme cuenta de que no respiraba, pero seguía haciéndolo-podrías haberte hecho daño ¿no te duele nada? ¿Seguro? Podría...-sus labios se posaron encima de los míos durante apenas dos segundos
-estoy bien-rió él. Pero yo seguía con los ojos cerrados, al darme cuenta me ruboricé
-lo siento-concluí con una sonrisa tímida-iba a buscarte
-yo también a ti, llevas sin comer desde ayer por la mañana-dijo preocupado
Noté como mi estómago me daba una punzada. Con tanto en mente me había olvidado de cosas vitales como aquello.
-he preparado una cosa-sonrió con picardía sacando un pañuelo azul oscuro de un bolsillo
-no me vas a drogar ni a golpear ¿cierto?-incline la cabeza sin poder evitar una sonrisa bastante cómica
-¿después de lo que te he heco pasar? No-contestó el, pero algo me dijo que sus ojos hablaban en serio
-¡oh! Pero si prácticamente te salve la vida-exclamé divertida
-¿cómo que me salvaste la vida? Si fui yo quien abrió el tesoro
-¿tu?-abri los ojos-¡no podrías haberlo hecho sin mi!
-es cierto-admitió-estoy totalmente enamorado de ti
Me dio otro corto beso sorprendiéndome
-ahora ponte el pañuelo
Me lo puse, sólo esperando que mi rubor se notase menos
-estas adorable
-no puedo decir lo mismo-fingí enfado
-oh! No te enfades!-exclamó cogiendome de los hombros y dirigiéndome hacia algún lugar remoto
-¿y que esperas que haga? Estas demasiado cursi como para pensar-reí
-estoy así desde que te vi-susurro en mi oído mientras me soltaba en pañuelo
Me quedé sin habla. La gran terraza estaba decorada con velas aromáticas por todos los rincones y una gran cesta de picnic en el centro, al lado de dos toallas blancas.
-es...-no sabía que decir-es estupendo
Le cogí de la mano y nos sentamos en las toallas. Mi estómago dejo de quejarse en cuanto comi el sanwitch y el pastelito que el italiano me había preparado.
Charlamos de cosas diversas... De los días anteriores, de la bonita pareja que harían Emily y Theo, de lo raro que fue que el capitán apareciera, de el lugar donde podría estar la señora Liesa...
Después nos quedamos callados y miramos las estrellas.
-son hermosas-suspiró el chico
-verdaderamente...
-a veces pienso en todas las personas que están mirando la misma estrella que nosotros ahora mismo. Las presentes y pasadas. Tal vez un soldado en la guerra extrañando a su familia, un niño perdido después de quedarse huérfano, quizá Claopatra pensando en el momento de su suicidio...
Nos quedamos en silencio. Me sentí mal... El era tan... Tan increíble y dulce... Y yo parecía ser todo lo contrario. Las lágrimas comenzaron a acumular se en mis ojos...
-lo siento-susurre luchando contra el instinto de salir de ahí corriendo.
-hey, no llores-me pasó las manos sobre mis mejillas
-no- me aprarte varios centímetros de él-tu has sido superdulce esta noche y yo no he sido ni la décima parte...
Rui ladeo la cabeza
-no quiero obligarte ha decir algo que no quieres, ni a estar conmigo por presión
-oh, no es eso-exclamé enseguida yo moviendo las manos para que descartase esa idea...-es sólo que yo nunca he hablado sobre sentimientos... Y ahora quiero... Deseo tanto hacerlo... Quiero mirarte a los ojos y decirte que me vuelves loca y que me encantas. Que me haces viajar a las estrellas y con una mirada dejo de sentirme sola. Que con una sonrisa me borras el pensamiento y que no quiero separarme más de ti...-dije agachando la cabeza avergonzada
-ángel...-susurró mientras me abrazaba. Entonces fuí yo la que no dudo en hacerlo y le besé. No se cuanto tiempo es tubimos así pero definitivamente no el suficiente.
-¿Rui? ¿Quien es esa chica?-dijo una voz femenina detrás de él
-¿mama? ¿Qué haces aquí?
-oh, yo creo que esa no es la pregunta más importante aquí. ¿Qué haces con... ESA?-preguntó
-mama, eso no es asunto tuyo. Y ESA, tiene nombre-contestó poniéndose de pie. Le imite.
-me llamo Rose-ella me ignoro y siguió hablándole a Rui
-¿y que pasa con Sara? ¿Ya te has olvidad de ella?-"perdón?" Pensé confundida
-¿Sara?-se sorprendió-¿CORTÉ CON ELLA HACE DOS AÑOS?
-a mi no me grites, más te vale que aclares las ideas y dejes de ir con... Con fulanas-y dicho eso se fue
Rui se tapó la cara con las manos
-dios... Lo siento tantísimo...-se disculpó
-no os lleváis bien...-no era una pregunta
Se sentó en el suelo
-es una larga historia
-no tengo prisa, te escucharé hasta el final...
Toqué a la puerta del camarote y entré. Delante mío estaban Emily y Theo mirándome con cara de sorprendidos.
-¡hola!-exclamó la chica sonriendo
-hablando de la reina de Roma por la puerta asoma-dijo el francés con poca voz
-¿halabais de mi?-pregunté (poco sorprendida) acomodando me sobre mi cama y aspirando el olor de las mangas de la sudadera. Olía a... Bueno, a Rui.
-hablábamos de lo que pasó ayer... Rui y tu abristeis ese extraño baúl-comentó theo
-ah si-no prestaba mucha atención a la conversación para ser sincera-fue una suerte ¿verdad?
-bueno chicas os dejo-creo que él pensaba que con Emily me abriría. No estaba nada esquivocado.
-¿y bien?-ella inclino la cabeza de lado a lado esperando una respuesta.
Me tumbré en la cama y oculte mi cara entre las mangas de la sudadera.
-¡he besado a Rui!-dije en un ataque de vergüenza-risa-histeria...
-¡¿QUÉ?!-Emily se tiró sobre mi y me apartó las manos dejando ver mi rostro totalmente rojo y se unió a mis risas-¿que ha pasado? ¿CÓMO?
Yo me mordí el labio y dudé un segundo. Luego le conté todo lo que había pasado hace una hora.
-¿y que haces aquí?-me preguntó más animada que nunca
-¿cómo?
-que vallas ahora mismo a verle- rió ella mirándome cariñosamente.
Rápidamente me duché (necesitaba un ducha), me cepillé los dientes y me maquillé vagamente. Era de noche, pero no me importó. Me puse una camiseta negra bombacha y unos pantalones cortos vaqueros. Un par de manoletinas oscuras ocuparon mis candos pies y mi pelo fue cogido hacia atrás con unas horquillas.
-gracias-le dije con entusiasmo a Emily mientras le abrazaba
-¡DIVIÉRTETE!-gritó cuando cerraba la puerta.
Comencé a andar deprisa. Las mariposas ocupaban mi estómago y mi mente haciendo que mi sonrisa pareciera extremadamente estúpida.
Al cruzar la esquina tropecé con alguien y el duro suelo me hizo volver a la realidad.
-au...-me quejé en un susurro
-yo lo empiezo a encontrar divertido-rió Rui al otro lado del suelo. Instintivamente mi corazón comenzó a palpitar de una manera casi frenética.
-oh, lo siento -no sabía que hacer
-no pasa nada rose...-susurro poniéndose de pie con una sonrisa
-de verdad, ¿estas bien? ¿No te has hecho daño? ¿Seguro? Oh, lo siento tantísimo- "deja de hablar" pensaba al darme cuenta de que no respiraba, pero seguía haciéndolo-podrías haberte hecho daño ¿no te duele nada? ¿Seguro? Podría...-sus labios se posaron encima de los míos durante apenas dos segundos
-estoy bien-rió él. Pero yo seguía con los ojos cerrados, al darme cuenta me ruboricé
-lo siento-concluí con una sonrisa tímida-iba a buscarte
-yo también a ti, llevas sin comer desde ayer por la mañana-dijo preocupado
Noté como mi estómago me daba una punzada. Con tanto en mente me había olvidado de cosas vitales como aquello.
-he preparado una cosa-sonrió con picardía sacando un pañuelo azul oscuro de un bolsillo
-no me vas a drogar ni a golpear ¿cierto?-incline la cabeza sin poder evitar una sonrisa bastante cómica
-¿después de lo que te he heco pasar? No-contestó el, pero algo me dijo que sus ojos hablaban en serio
-¡oh! Pero si prácticamente te salve la vida-exclamé divertida
-¿cómo que me salvaste la vida? Si fui yo quien abrió el tesoro
-¿tu?-abri los ojos-¡no podrías haberlo hecho sin mi!
-es cierto-admitió-estoy totalmente enamorado de ti
Me dio otro corto beso sorprendiéndome
-ahora ponte el pañuelo
Me lo puse, sólo esperando que mi rubor se notase menos
-estas adorable
-no puedo decir lo mismo-fingí enfado
-oh! No te enfades!-exclamó cogiendome de los hombros y dirigiéndome hacia algún lugar remoto
-¿y que esperas que haga? Estas demasiado cursi como para pensar-reí
-estoy así desde que te vi-susurro en mi oído mientras me soltaba en pañuelo
Me quedé sin habla. La gran terraza estaba decorada con velas aromáticas por todos los rincones y una gran cesta de picnic en el centro, al lado de dos toallas blancas.
-es...-no sabía que decir-es estupendo
Le cogí de la mano y nos sentamos en las toallas. Mi estómago dejo de quejarse en cuanto comi el sanwitch y el pastelito que el italiano me había preparado.
Charlamos de cosas diversas... De los días anteriores, de la bonita pareja que harían Emily y Theo, de lo raro que fue que el capitán apareciera, de el lugar donde podría estar la señora Liesa...
Después nos quedamos callados y miramos las estrellas.
-son hermosas-suspiró el chico
-verdaderamente...
-a veces pienso en todas las personas que están mirando la misma estrella que nosotros ahora mismo. Las presentes y pasadas. Tal vez un soldado en la guerra extrañando a su familia, un niño perdido después de quedarse huérfano, quizá Claopatra pensando en el momento de su suicidio...
Nos quedamos en silencio. Me sentí mal... El era tan... Tan increíble y dulce... Y yo parecía ser todo lo contrario. Las lágrimas comenzaron a acumular se en mis ojos...
-lo siento-susurre luchando contra el instinto de salir de ahí corriendo.
-hey, no llores-me pasó las manos sobre mis mejillas
-no- me aprarte varios centímetros de él-tu has sido superdulce esta noche y yo no he sido ni la décima parte...
Rui ladeo la cabeza
-no quiero obligarte ha decir algo que no quieres, ni a estar conmigo por presión
-oh, no es eso-exclamé enseguida yo moviendo las manos para que descartase esa idea...-es sólo que yo nunca he hablado sobre sentimientos... Y ahora quiero... Deseo tanto hacerlo... Quiero mirarte a los ojos y decirte que me vuelves loca y que me encantas. Que me haces viajar a las estrellas y con una mirada dejo de sentirme sola. Que con una sonrisa me borras el pensamiento y que no quiero separarme más de ti...-dije agachando la cabeza avergonzada
-ángel...-susurró mientras me abrazaba. Entonces fuí yo la que no dudo en hacerlo y le besé. No se cuanto tiempo es tubimos así pero definitivamente no el suficiente.
-¿Rui? ¿Quien es esa chica?-dijo una voz femenina detrás de él
-¿mama? ¿Qué haces aquí?
-oh, yo creo que esa no es la pregunta más importante aquí. ¿Qué haces con... ESA?-preguntó
-mama, eso no es asunto tuyo. Y ESA, tiene nombre-contestó poniéndose de pie. Le imite.
-me llamo Rose-ella me ignoro y siguió hablándole a Rui
-¿y que pasa con Sara? ¿Ya te has olvidad de ella?-"perdón?" Pensé confundida
-¿Sara?-se sorprendió-¿CORTÉ CON ELLA HACE DOS AÑOS?
-a mi no me grites, más te vale que aclares las ideas y dejes de ir con... Con fulanas-y dicho eso se fue
Rui se tapó la cara con las manos
-dios... Lo siento tantísimo...-se disculpó
-no os lleváis bien...-no era una pregunta
Se sentó en el suelo
-es una larga historia
-no tengo prisa, te escucharé hasta el final...
DIARIO DE EMILY_CAPITULO 12
Después de oir el un golpe seco cuando nos encontramos con la señora liesa y su "gorila", me desperte atada de pies y manos, tan fuerte que se me estaba a empezando a cortar la circulacion. Veía borroso, apenas podia distinguir a Rose y Rui que estaban amordazados a pocos metros de nosotros. Intente gritar -ayuda- pero pense que seria mejor no hacer ruido. Me asuste mucho cuando note que algo frio y sudoroso tocaba mis manos, gire muy despacio y vi a Theo, "me nos mal" pense. El no estaba muhco mejor que yo y tenia un enorme chichon en la cabeza por lo que supuse que el golpe seco lo habiamos recibido nosotros.
- ¿Esta bien? ¿que ha pasado?- le pregunte susurrando para que no nos oyera la Liesa ( tampoco creo que nos escuchara, estaba demasiado ocupada haciendo no se que cosa)
- Si estoy bien, gracias Emily ¿ y tu?- me pregunto
- Estoy mareada, pero se me pasara, ¡soy fuerte!- repondi entre risas.
No pudimos hablar mas, por suerte Rose y Rui se habian desatado y venia a sacarnos. Cuando ya nos habiamos desatado la sra. Liesa nos pillo y antes de que pudiera chillar nos avalanzamos sobre ella, pero me mordio y solte un leve gritito. La cosa se ponia muy fea, sus matones vinieron enseguida, pero no se muy bien como ocurrio pero el capitan del crucero aparecio y todos los matones junto con la señora Liesa escaparon.
- Esto ha sido muy extraño...- murmure
- hey, mirad hay chicos, es el cofre que buscabamos- dijo Rui muy alegre
- Mira Emily, tenias razon el escarabajo ese debe ir alli- me dijo Theo señalando un guequecito que habia en el cofre a modo de cerradura.
- Es genial, voy a provar- dije mientras introducia el escarabajo en el agujero.
- ¡No funciona! ¡todo esto para nada!- dije furiosa y lance el amuleto por el suelo.
- Emily tranquila, recuerda solo dos enamorados pueden abrirlo- me dijo Rose intentando calmarme.
~~~~
Habia pasado otra vez, Rose y Rui habian conseguido abrir el cofre, ¿ como? no lo se. Recuerdo como salio un espeso humo negro cuando lo hicieron. Eso provoco que Rose se desmayara. Corri ha socorrerla, coloque mi mochila sobre su cabeza y le moje la cara con el agua de mi cantimplora.
~~~~
Desperte en mi cama con un dolor de cabeza terrible. Busque con la mirada a Rose, sin resultado, ella ya habia salido una hora antes. No tube tiempo ni ha estirar las piernas cuando llamaron a la puerta. Mi humor por las mañanas es bueno, pero aquel dia no tenia muchas ganas de hablar.
Abrí la puerta y vi a Theo apoyado en la pared y sujetando el libro.
- Buenos días- dijo mirandome con una cara de " dios que te ha pasado"
- Buenos dias, ¿ que te trae por mi camarote?- le conteste un poco irritada por la expresion con la que me habia recibido.
- Solo queria hablar de lo que paso ayer ¿puedo pasar?- me pregunto
- claro pasa, yo tambien quiero hablar- le respondi
Nos sentamos uno frente al otro, yo aun estaba dormida y se me cerraban solos los ojos, lo que provocaba la risa de Theo.
- Ayer ocurrieron cosas muy extrañas, como lo del corazon puro y los enamorados...- comenzo el
- Con lo de los enamorados te refieres a que cada vez que se nos presentaba algo que abrir, Rose y Rui lo tocaban y se abria.
- Si, exacto a eso me refiero- me contesto
- Puede ser que esten enamorados y aun no lo sepan, veremos que pasa.- le dije
- Lo veremos...
- Otra cosa, ¿sabes por que aparecio el capitan?- le pregunte, todavia no tenia muy claro que pintaba ese hombre alli
-Creo que si, el capitan John Silverstoon, ama las antiguedades y no soporta ver como Liesa se quiere apoderar de ellas, solo con fines codiciones y malvados...
Antes de que pudiera acabar su frase, llamaron otra vez a la puerta de mi camarote...
- ¿Esta bien? ¿que ha pasado?- le pregunte susurrando para que no nos oyera la Liesa ( tampoco creo que nos escuchara, estaba demasiado ocupada haciendo no se que cosa)
- Si estoy bien, gracias Emily ¿ y tu?- me pregunto
- Estoy mareada, pero se me pasara, ¡soy fuerte!- repondi entre risas.
No pudimos hablar mas, por suerte Rose y Rui se habian desatado y venia a sacarnos. Cuando ya nos habiamos desatado la sra. Liesa nos pillo y antes de que pudiera chillar nos avalanzamos sobre ella, pero me mordio y solte un leve gritito. La cosa se ponia muy fea, sus matones vinieron enseguida, pero no se muy bien como ocurrio pero el capitan del crucero aparecio y todos los matones junto con la señora Liesa escaparon.
- Esto ha sido muy extraño...- murmure
- hey, mirad hay chicos, es el cofre que buscabamos- dijo Rui muy alegre
- Mira Emily, tenias razon el escarabajo ese debe ir alli- me dijo Theo señalando un guequecito que habia en el cofre a modo de cerradura.
- Es genial, voy a provar- dije mientras introducia el escarabajo en el agujero.
- ¡No funciona! ¡todo esto para nada!- dije furiosa y lance el amuleto por el suelo.
- Emily tranquila, recuerda solo dos enamorados pueden abrirlo- me dijo Rose intentando calmarme.
~~~~
Habia pasado otra vez, Rose y Rui habian conseguido abrir el cofre, ¿ como? no lo se. Recuerdo como salio un espeso humo negro cuando lo hicieron. Eso provoco que Rose se desmayara. Corri ha socorrerla, coloque mi mochila sobre su cabeza y le moje la cara con el agua de mi cantimplora.
~~~~
Desperte en mi cama con un dolor de cabeza terrible. Busque con la mirada a Rose, sin resultado, ella ya habia salido una hora antes. No tube tiempo ni ha estirar las piernas cuando llamaron a la puerta. Mi humor por las mañanas es bueno, pero aquel dia no tenia muchas ganas de hablar.
Abrí la puerta y vi a Theo apoyado en la pared y sujetando el libro.
- Buenos días- dijo mirandome con una cara de " dios que te ha pasado"
- Buenos dias, ¿ que te trae por mi camarote?- le conteste un poco irritada por la expresion con la que me habia recibido.
- Solo queria hablar de lo que paso ayer ¿puedo pasar?- me pregunto
- claro pasa, yo tambien quiero hablar- le respondi
Nos sentamos uno frente al otro, yo aun estaba dormida y se me cerraban solos los ojos, lo que provocaba la risa de Theo.
- Ayer ocurrieron cosas muy extrañas, como lo del corazon puro y los enamorados...- comenzo el
- Con lo de los enamorados te refieres a que cada vez que se nos presentaba algo que abrir, Rose y Rui lo tocaban y se abria.
- Si, exacto a eso me refiero- me contesto
- Puede ser que esten enamorados y aun no lo sepan, veremos que pasa.- le dije
- Lo veremos...
- Otra cosa, ¿sabes por que aparecio el capitan?- le pregunte, todavia no tenia muy claro que pintaba ese hombre alli
-Creo que si, el capitan John Silverstoon, ama las antiguedades y no soporta ver como Liesa se quiere apoderar de ellas, solo con fines codiciones y malvados...
Antes de que pudiera acabar su frase, llamaron otra vez a la puerta de mi camarote...
miércoles, 14 de agosto de 2013
Diario de Rose CAP.-11
Estaba sentada en el frío suelo arenoso. Mis manos atadas junto con otras dos estaban helados. Estaba cansada de despertarme sintiéndome drogada y golpeada. Espalda contra espalda. Apenas veía nada, mis ojos grises sólo veían siluetas a causa del golpe. Tiré mi cabeza para atrás apollandola en un hombro desconocido.
-Rose-susurro la dulce voz de Rui-¿estas despierta?
-aja-asentí en un suspiro-estoy mareada
-nos han drogado... Otra vez
-lo empiezo a asimilar-bromeé-¿y Emily y Theo?
-están a este lado, ha ellos no los han drogado
-¿no?-me sorprendí preguntándome mentalmente quien en su sano juicio le vendería algo peligroso a la loca de la señora Liesa...
-a ellos les dieron un golpe seco y calleron al suelo... Tu peleaste un poco más-dijo entre cortas risas
-ay dios...-me mordí el labio recreando el momento en mi mente
-vamos a salir de aquí ¿vale?- susurro él cogiendome la mano. Asentí.-hace apenas unos instantes se ha marchado el guardaespaldas don ParezcoUnPerro, no tardará en volver, es nuestro momento...
-¿que hacemos?
-tengo un cuchillo escondido en...-en ese momento las cuerdas se soltaron
-también se desatar nudos-le dije al oído
Camine dirección a Theo con discreción, la señora esa estaba más ida... No se enteraba de nada. Cosa que era hasta divertida.
Los desate rápidamente y entre los cuatro nos abalancemos sobre Liesa tapándole la boca para que no gritará, pero mordió a Emily. Esta soltó un leve quejido y la delincuente grito a pleno pulmón.
Desde dentro se escuchaba ruidos de pelea y en pocos segundos entró en capitán del crucero.
Las caras que pusimos fueron todo un poema. No había palabras.
-¡prometiste que nunca más lo harías! Ya has estado en la cárcel una vez-la acusó. Nosotros nos levantamos y ella salió corriendo escaleras abajo y el la persiguió
-esto ha sido raro-comento Emily
-mucho-afirme riendo
-y... ¿Cómo abrímos esto?-pregunto Rui
-Emily tiene un... Una cucaracha amuleto a algo así-se trabo la lengua Theo. Nosotros reímos
-esto-nos lo enseño, estaba bastante claro, ponias el amuleto en el hueco y se abría. O eso pensábamos.
Con cuidado Emily colocó el pequeño objeto sobre su correspondiente hueco. Pero no pasó nada.
-¿y ya esta? ¿Todo esto para nada?-exclamó ella tirando el amuleto al suelo y apartandose.
Yo lo recogí y lo puse sobre mis manos.
-sólo dos enamorados pueden abrirlo-me dijo bajito theo.
Retiré la idea de inmediato colocando el objeto en el agujero. Nada. Era lógico, si antes no había pasado nada... ¿Por que ahora debería pasar algo?
Tapé el hueco con mis manos enterrando el amuleto dentro intentando pensar mejor.
-igual es otro Rose-el corazón me dió un vuelco cuando dijo mi nombre "no, controlate" pensé, pero no podía... Si, podía, pero la verdad es que no quería...
Rui puso sus manos sobre las mías para vaciar el hueco cuando la tapa se abrió, sin más... Y una nube de humo abatió mi cabeza mareandome...
Eso es lo último que recuerdo de ese día. Lo siguiente fue despertar en una cama...
Los cabellos alborotados recorrían la almohada y mi sudadera ya no estaba.
-hola-sonrió Rui al otro lado de la cama. La verdad es que estaba un poco cansada de despertarme en sitios desconocidos...
-¿que ha pasado?
-te desmayaste
-¿y tu hermana?¿y Emily y theo?-pregunté preocupada mientras el sueño se apoderaba de mi. Él sonrió.
-duerme, ella esta bien, los demás están en el salón-sonreí, todos estaban bien
-no te vallas-le dije cogiéndole la mano. Él me besó la frente.
Estuvimos bastante rato hablando...
-esto sólo acaba de empezar rose... ¿Lo sabes?-dijo mientras se sentaba a mi lado
-no os vamos a dejar solos... No vas a pelear tu sólo
-rose... Es peligroso... Esto apenas a sido el aperitivo
-entonces... ¿me dices que vuelva a casa y me olvide de lo que ha pasado? ¿Qué me olvide de theo? ¿De la señora Liesa y el capitán? ¿Qué me olvide de ti?-tiré la cabeza hacia atrás intentando despejarme
-es lo que debes-explicó con calma y tristeza. Yo dude un segundo...
-pero no es lo que quiero-tenía 18 años, sabía decidir por mi misma.
-no quiero ponerte en peligro, me mataría saber que has muerto por mi culpa
-a mi me mataría estar separada de ti, no me importa morir, no por esto... Creo que vale la pena intentarlo... Pero no quiero irme lejos
El italiano ladeo la cabeza y yo me encogí de hombros inocentemente.
Entonces me besó.
-me encantas-y esa frase recorrió mil veces mi cabeza hasta que me la borró con otro beso.
Yo sonreí cortándolo.
-no podría olvidarte-le dije
-no quiero que lo hagas...
-Rose-susurro la dulce voz de Rui-¿estas despierta?
-aja-asentí en un suspiro-estoy mareada
-nos han drogado... Otra vez
-lo empiezo a asimilar-bromeé-¿y Emily y Theo?
-están a este lado, ha ellos no los han drogado
-¿no?-me sorprendí preguntándome mentalmente quien en su sano juicio le vendería algo peligroso a la loca de la señora Liesa...
-a ellos les dieron un golpe seco y calleron al suelo... Tu peleaste un poco más-dijo entre cortas risas
-ay dios...-me mordí el labio recreando el momento en mi mente
-vamos a salir de aquí ¿vale?- susurro él cogiendome la mano. Asentí.-hace apenas unos instantes se ha marchado el guardaespaldas don ParezcoUnPerro, no tardará en volver, es nuestro momento...
-¿que hacemos?
-tengo un cuchillo escondido en...-en ese momento las cuerdas se soltaron
-también se desatar nudos-le dije al oído
Camine dirección a Theo con discreción, la señora esa estaba más ida... No se enteraba de nada. Cosa que era hasta divertida.
Los desate rápidamente y entre los cuatro nos abalancemos sobre Liesa tapándole la boca para que no gritará, pero mordió a Emily. Esta soltó un leve quejido y la delincuente grito a pleno pulmón.
Desde dentro se escuchaba ruidos de pelea y en pocos segundos entró en capitán del crucero.
Las caras que pusimos fueron todo un poema. No había palabras.
-¡prometiste que nunca más lo harías! Ya has estado en la cárcel una vez-la acusó. Nosotros nos levantamos y ella salió corriendo escaleras abajo y el la persiguió
-esto ha sido raro-comento Emily
-mucho-afirme riendo
-y... ¿Cómo abrímos esto?-pregunto Rui
-Emily tiene un... Una cucaracha amuleto a algo así-se trabo la lengua Theo. Nosotros reímos
-esto-nos lo enseño, estaba bastante claro, ponias el amuleto en el hueco y se abría. O eso pensábamos.
Con cuidado Emily colocó el pequeño objeto sobre su correspondiente hueco. Pero no pasó nada.
-¿y ya esta? ¿Todo esto para nada?-exclamó ella tirando el amuleto al suelo y apartandose.
Yo lo recogí y lo puse sobre mis manos.
-sólo dos enamorados pueden abrirlo-me dijo bajito theo.
Retiré la idea de inmediato colocando el objeto en el agujero. Nada. Era lógico, si antes no había pasado nada... ¿Por que ahora debería pasar algo?
Tapé el hueco con mis manos enterrando el amuleto dentro intentando pensar mejor.
-igual es otro Rose-el corazón me dió un vuelco cuando dijo mi nombre "no, controlate" pensé, pero no podía... Si, podía, pero la verdad es que no quería...
Rui puso sus manos sobre las mías para vaciar el hueco cuando la tapa se abrió, sin más... Y una nube de humo abatió mi cabeza mareandome...
Eso es lo último que recuerdo de ese día. Lo siguiente fue despertar en una cama...
Los cabellos alborotados recorrían la almohada y mi sudadera ya no estaba.
-hola-sonrió Rui al otro lado de la cama. La verdad es que estaba un poco cansada de despertarme en sitios desconocidos...
-¿que ha pasado?
-te desmayaste
-¿y tu hermana?¿y Emily y theo?-pregunté preocupada mientras el sueño se apoderaba de mi. Él sonrió.
-duerme, ella esta bien, los demás están en el salón-sonreí, todos estaban bien
-no te vallas-le dije cogiéndole la mano. Él me besó la frente.
Estuvimos bastante rato hablando...
-esto sólo acaba de empezar rose... ¿Lo sabes?-dijo mientras se sentaba a mi lado
-no os vamos a dejar solos... No vas a pelear tu sólo
-rose... Es peligroso... Esto apenas a sido el aperitivo
-entonces... ¿me dices que vuelva a casa y me olvide de lo que ha pasado? ¿Qué me olvide de theo? ¿De la señora Liesa y el capitán? ¿Qué me olvide de ti?-tiré la cabeza hacia atrás intentando despejarme
-es lo que debes-explicó con calma y tristeza. Yo dude un segundo...
-pero no es lo que quiero-tenía 18 años, sabía decidir por mi misma.
-no quiero ponerte en peligro, me mataría saber que has muerto por mi culpa
-a mi me mataría estar separada de ti, no me importa morir, no por esto... Creo que vale la pena intentarlo... Pero no quiero irme lejos
El italiano ladeo la cabeza y yo me encogí de hombros inocentemente.
Entonces me besó.
-me encantas-y esa frase recorrió mil veces mi cabeza hasta que me la borró con otro beso.
Yo sonreí cortándolo.
-no podría olvidarte-le dije
-no quiero que lo hagas...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)