sábado, 23 de noviembre de 2013

Diario de Rose CAP.- 17

Esto se empezaba a parecer al pilla pilla... Los malos iban detrás de nosotros y ahora somos nosotros quienes tenemos que buscar a alguien... ¡Y NI SIQUIERA SABEMOS A QUIEN!
-mañana llegaremos y averiguaremos tod... ¿Emily? Eooo- Theo comenzó a chasquear sus dedos
-ah, si ¡me parece bien!-contesto esta provocando una carcajada
-emmmm... Chicos-dije yo como una niña pequeña agachando la cabeza-¿eso significa que hay que madrugar?
Rui me alborotó el pelo
-¡oye! Es sólo que no se me da bien madrugar...
-no te preocupes que si no te despiertas iré yo a despertarte-contestó sacando la lengua
Vale, no sólo mis mejillas ardían... Quería reírme nerviosa y hacer una tontería...
Me controle bajo un "uuuuuuh" de theo.
-voy al baño, nos vemos luego-me levanté con la poca dignidad que me quedaba mi fui al servicio.
Ahí me empece a reír como una loca. "Vale, tranquilízate Rose". No podía...
La puerta sonó y yo pare de reírme por que el dolor ya había llegado a mi tripa.
-¿rose?-el italiano me había seguido
-¿algún día dejarás de seguirme cuando valla al baño?
-algún día, déjame entrar
-no-conteste riéndome
-¿porque?-preguntó como un niño pequeño
-¿que pone en la puerta?
-señoras-dijo algo confuso mientras yo me reía sentada en me lavabo
-guay, has pillado la idea-derrepente me acorde de que no había puesto el pestillo. Me acorde cuando ya estaba medio abierta.
Entonces me tape los ojos
-a ver Rose, esto no tiene gracia si no me haces tirar la puerta abajo o llamar a los bomberos
Le saque la lengua
-vale, estas dentro ¿ahora que?
-esto
Me cogió y salió corriendo. Yo patalee y grite pero era inútil.
-¡RUI SUELTAME!
-NUNCAAAAA-y comenzó a correr aún más, ya habíamos salido del barco hace unos minutos.
Yo reía y al final me soltó.
-ERES UN...-él me besó
Me di cuenta de que estábamos en un parque. En el más bonito que había visto jamás.
-¿te gusta?
-bonito lugar para besar-dije yo embobada por la hermosura del lugar
-bonito lugar para besarte-corrigió
Esta vez fui yo quien le besé. No se cuanto tiempo estuvimos así pero la señora que estaba en el banco había desaparecido y en su lugar había una niña con su madre jugando.
Cogí aire. Había olvidado respirar. Rui rió y yo le di un pequeño puñetazo en el hombro.
-¡COLUMPIOS!-salí como una bala-¡¡ME PIDO EL ALTO!!
Rui se rió de mi. La niña se rió de mi. Su madre se rió de mi. Y estoy segura que si la señora hubiera seguido ahí también se reiría de mi.
Pues, no llegaba al columpio alto...
-no te rías!!
-¡enana!-me saco la lengua y me cogió de la mano
-oye!
Él se sentó en el columpio y me cogió para que me sentara con él. Pase mis piernas por su cintura y las deje caer. Era una posición un poco... Extraña. Pero impedía que el columpio se desequilibrase
-vale, momento de preguntas-dije yo
-okey
-¿que es?-dije señalando el diminuto tatuaje que tenía en la clavícula.
-un ancla, simboliza la fuerza
-tu eres mi ancla

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